El reconocimiento de texto genérico lee formas. Leer notación de ajedrez necesita algo más: las letras son ambiguas, la letra manuscrita es rápida y, sobre todo, existe un conjunto de reglas que dice qué lecturas son posibles siquiera. Esta página trata de ese paso, entre la foto y el archivo.
Por qué la letra ajedrecística es un problema aparte
El alfabeto en juego es diminuto y está mal condicionado. b frente a 6. D frente a 9. 0 frente a O. f frente a t. Un modelo de texto general no tiene motivo para preferir uno u otro; en una lista de jugadas, un carácter equivocado produce en silencio una partida distinta y todavía verosímil.
Luego está lo que la gente escribe de verdad. Las planillas reales contienen abreviaturas (dc por una captura de peón), tachones, flechas que significan «igual que arriba», ep y =D sueltos en los márgenes, y alguna jugada anotada en la columna equivocada.
El tablero es lo que desambigua
La decisión que hace esto tratable es negarse a leer la hoja como texto. Cada jugada se juega en un tablero según se reconoce, y la posición restringe lo que puede ser el siguiente elemento.
Cbd2frente aCfd2: normalmente solo una es legal, y la otra queda descartada antes de que la veas.dcno puede quedarse endc: desde la posición suele haber exactamente un peón en la columna d que puede capturar, así que se expande adxc5.- Un enroque escrito
0-0se lee comoO-O, porque cero-cero no es una jugada. - Una jugada que no pudo ocurrir —un caballo que no llega a esa casilla, la captura de una pieza que no está— se marca en rojo en lugar de escribirse en tu partida.
Ese último punto es la diferencia que importa. Una lectura errónea que produce una jugada ilegal se delata sola. Revisas un puñado de entradas coloreadas en vez de cotejar cuarenta jugadas contra una hoja que quizá tú tampoco puedas leer.
Qué significan los colores
Rojo es una jugada ilegal: la lectura no se puede jugar en esa posición, así que algo anterior está mal, la jugada misma u otra que dejó el tablero en un estado equivocado.
Ámbar es una jugada de baja confianza: el modelo leyó algo, pero sin certeza suficiente para comprometerse. El editor muestra las jugadas legales en esa posición, así que si Cbd2 y Cfd2 son ambas posibles eliges entre ellas en vez de escribir. No hay una categoría «ambigua» aparte; una lectura insegura es ámbar, sea cual sea el motivo de la duda.
Qué sigue necesitándote
Dos casos que las reglas no pueden resolver:
Una lectura errónea, segura y legal. Si Cbd2 y Cfd2 son ambas legales y el modelo estaba seguro de la equivocada, ninguna validación te dirá cuál jugaste. El tablero de reproducción lo caza: recorre la partida y la posición deja de coincidir con tu recuerdo.
Una hoja equivocada. Si quien anotó se saltó una jugada, la partida diverge desde ahí y la validación marca la divergencia, no la causa. Arreglarlo implica volver a la posición, o a la copia de tu rival.
Editar se hace con el botón del lápiz junto a cada jugada y no cuesta nada: solo el reconocimiento gasta créditos. Corrige una jugada y el resto de la partida se vuelve a validar desde ahí.
La notación que entiende
Notación algebraica estándar, tal como la exige la FIDE: letras de pieza RDTAC, peones sin letra, x para capturas, O-O y O-O-O, + y #, =D para coronación, y desambiguación por columna o fila. Si quieres un repaso, La notación de ajedrez explicada cubre todo el sistema, y 7 errores comunes de notación cubre lo que sale mal cuando se escribe con prisa.
La notación descriptiva (P-K4, N-KB3) no está soportada. Las jugadas escritas así se muestran tal cual, pero no se convierten, ni se reproducen, ni se comprueban, así que una hoja antigua necesita traducirse antes de escanearla. Notación descriptiva y algebraica enseña cómo.
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